San Lorenzo forja su futuro: 55 jóvenes se gradúan de oficios técnicos frente a la adversidad
Resumen de la noticia
Con el respaldo de AECID, la Escuela Taller de San Lorenzo gradúa a su tercera promoción, ofreciendo herramientas reales a jóvenes en riesgo para construir un futuro lejos de la violencia.
La Escuela Taller de San Lorenzo (ETSL) ha cerrado con gran éxito su tercer ciclo formativo, graduando en septiembre de 2025 a 55 jóvenes en cinco especialidades técnicas clave para el desarrollo local. En una ceremonia llena de esperanza, estos nuevos profesionales en Preparaciones Gastronómicas de Cocina, Instalaciones Eléctricas, Construcciones en Bambú, Albañilería e Instalaciones Hidrosanitarias recibieron sus certificados, marcando un hito en sus vidas y para su comunidad.
Este logro es especialmente significativo considerando el complejo contexto de inseguridad y limitadas oportunidades que enfrenta el cantón San Lorenzo, ubicado en la frontera norte de Ecuador. La ETSL se ha consolidado como una alternativa tangible para jóvenes en situación de vulnerabilidad, ofreciéndoles un camino formativo concreto frente a los riesgos de la migración o la involucración en actividades delictivas. Destaca que el 71% de los graduados son mujeres, demostrando una inclusión efectiva en oficios donde tradicionalmente han estado subrepresentadas.
La formación, que se desarrolló entre octubre de 2024 y agosto de 2025 bajo el lema "Aprender Haciendo", combinó un 70% de práctica con un 30% de teoría. Los estudiantes no solo aprendieron en talleres, sino que realizaron pasantías en entornos reales. Un avance notable fue la firma de un convenio con la empresa eléctrica CNEL, que permitió a los egresados de electricidad realizar prácticas profesionales especializadas en instalaciones de media y alta tensión, una experiencia invaluable para su inserción laboral.
Más allá de la técnica, la escuela fortaleció el componente humano con módulos transversales como "Proyecto de Vida", talleres de crianza responsable y espacios motivacionales, atendiendo las realidades psicosociales de los jóvenes. Este enfoque integral fue crucial para mantener la asistencia y culminación exitosa del curso, incluso ante los desafíos de la crisis de seguridad nacional.
La sostenibilidad del proyecto también dio un paso adelante. El "Bar Escolar ETSL", operado por egresadas de gastronomía, se transformó en un modelo de autogestión que genera ingresos para la institución, demostrando el potencial productivo de la formación impartida. Además, la escuela renovó su acreditación como Operador de Capacitación Calificado ante el Ministerio del Trabajo por tres años, asegurando su futuro formativo.
Este tercer curso fue posible gracias al apoyo financiero de la AECID y a la gestión de fondos propios por parte del Vicariato Apostólico de Esmeraldas (VAE). En proyectos anteriores, AECID, con fondos de la Unión Europea, rehabilitó y equipó íntegramente la Escuela Taller y apoyó dos fases completas de formación, certificando a 134 jóvenes. Posteriormente, con un proyecto propio iniciado en 2024, AECID financió esta tercera fase que ahora concluye. Actualmente, se está formulando una cuarta fase para dar continuidad a este esfuerzo transformador a partir de 2025 con el objetivo de ampliar el impacto, consolidar el servicio de intermediación laboral y seguir ofreciendo oportunidades a más jóvenes de San Lorenzo, construyendo así un territorio de paz y desarrollo desde la educación técnica y la esperanza.