Huertos familiares y mesones de cocina mejoran la calidad de vida de comunidades en Cotopaxi
Resumen de la noticia
Familias de la parroquia El Corazón ahora cuentan con espacios dignos para preparar sus alimentos y cultivan sus propias hortalizas. Estas mejoras están fortaleciendo la seguridad alimentaria y contribuyendo a reducir la desnutrición infantil.
En las comunidades rurales de Cotopaxi, la precariedad de los hogares y la falta de alimentos han provocado altos índices de Desnutrición Crónica Infantil. Hoy, esa realidad está cambiando con la implementación de huertos familiares para consumo y venta de excedentes. Además, con la instalación de mesones de cocina para mejorar la salubridad en la preparación de los alimentos.
Esta transformación es posible gracias al proyecto “Nutrición y Seguridad Alimentaria con Enfoque Agroecológico en el Subtrópico de Cotopaxi”, que ha llegado a 20 comunidades de la parroquia El Corazón, donde más de 3.900 personas están viendo cómo sus condiciones de vida mejoran.
Los nuevos mesones de cocina han mejorado la higiene en las viviendas y facilitan la preparación segura de los alimentos. Paralelamente, se instalarán estructuras de protección para cultivos y huertos familiares que garantizarán el acceso constante a hortalizas y productos frescos, fortaleciendo la autonomía alimentaria de las familias y contribuyendo directamente a la prevención de la desnutrición infantil.
Además, se ha iniciado con el diagnóstico de 11 sistemas comunitarios de agua, para lograr a través de mejoras en su infraestructura, que el agua llegue a los hogares en calidad y cantidad suficiente para el consumo diario, con la gestión eficiente de las Juntas Administradoras de Agua Potable (JAAP) que serán fortalecidas para mantener y gestionar adecuadamente estos sistemas.
Esta iniciativa es financiada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y ejecutada por la ONGD Solidaridad, Educación y Desarrollo (SED) y el Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio (FEPP), en alianza con las comunidades y las autoridades locales. El esfuerzo conjunto está devolviendo la esperanza a las familias del Subtrópico de Cotopaxi, construyendo un futuro con más dignidad, salud y bienestar.