Más de 12.000 personas en movilidad fortalecen su integración y derechos en Ecuador, Perú y Colombia
Resumen de la noticia
Cierre comunitario del convenio regional que promueve la cohesión social y el acceso a derechos de población migrante, refugiada y de acogida.
En el barrio de Pugacho Bajo, en Ibarra (Imbabura), se realizó el festival artístico y cultural de cierre comunitario del Convenio Regional “Recuperación socioeconómica justa e incluyente de la población venezolana y de acogida en Ecuador, Perú y Colombia”. El evento contó con la presencia del Embajador de España en Ecuador, Enrique Yturriaga, y de una delegación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y de Ayuda en Acción, quienes dialogaron con las comunidades beneficiarias.
Desde su inicio en junio de 2023 a la actualidad, el convenio ha transformado la vida de 12.126 personas en los tres países, con especial énfasis en mujeres, que representan el 67% de las personas beneficiarias, 33% hombres y 30% en niñas, niños y adolescentes. La iniciativa ha logrado que tanto población migrante como de acogida avancen hacia una convivencia más equitativa, y su ampliación por un año más permitirá consolidar estos logros y extender el impacto a nuevos territorios.
En Ecuador, el trabajo en Imbabura, hasta el momento, ha permitido que 202 emprendimientos, en su mayoría liderados por mujeres cabeza de hogar, accedan a formación y capital semilla para fortalecer sus negocios, mejorando así su autonomía económica y la de sus familias. Además, se ha brindado asesoría legal a más de mil personas para su regularización migratoria, y se ha atendido a cientos de sobrevivientes de violencia de género, fortaleciendo las rutas de protección y la atención psicosocial.
El festival fue también el escenario para presentar el mural comunitario, un símbolo del fortalecimiento de la convivencia y la identidad colectiva entre personas de distintos orígenes. Espacios como estos demuestran que la cooperación internacional, articulada con actores locales y comunitarios, es una herramienta eficaz para construir sociedades más justas e inclusivas.