Papa resistente y soberanía alimentaria en la Sierra Centro
Resumen de la noticia
En Tungurahua y Chimborazo, productoras y productores de papa reducirán el uso de agroquímicos y mejorarán sus cultivos con variedades resistentes a plagas y resilientes al cambio climático
El cultivo de papa es estratégico para la soberanía alimentaria del Ecuador. Sin embargo, las familias campesinas de la Sierra Centro enfrentan pérdidas de hasta el 75% de su producción por enfermedades, heladas, sequías y el uso excesivo de químicos. Ante esta realidad, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) impulsan el proyecto "Fortalecimiento de la Producción Sostenible de Papa en la Sierra Centro del Ecuador", con un financiamiento de 480.000 euros por parte de AECID de 350.000 euros por parte de AECID y 190.000 euros del INIAP e IICA, sumando un total de 540.000 euros para dar continuidad a un proceso iniciado en 2017, que permitió desarrollar variedades de papa resistentes a enfermedades como el tizón tardío, un hongo que pudre hojas y tubérculos, y el nematodo del quiste, un gusano microscópico que daña las raíces. Una de esas variedades, la INIAP‑Super Fri, ya está inscrita oficialmente. El desafío actual es llevar estas tecnologías al campo y probarlas en condiciones reales de cultivo.
El proyecto se ejecutará durante 36 meses en Tungurahua y Chimborazo. Incluye la instalación de bancos de semillas locales, escuelas de campo para agricultoras y agricultores, y el desarrollo de estrategias de comercialización justa. Estas acciones se complementarán con una estrategia de comunicación dirigida a productores y consumidores, para dar a conocer las ventajas de las nuevas variedades y consolidar su cultivo en la región. La iniciativa también promueve la participación de las mujeres en los procesos productivos, fortaleciendo su liderazgo y sentando las bases para extender el modelo a otras zonas paperas del país.
Con esta apuesta, AECID, INIAP e IICA reafirman su compromiso con la soberanía alimentaria del Ecuador, fortaleciendo a las familias campesinas que cultivan la papa, un alimento que nutre al país y sostiene sus territorios.